OPEN TT§ 3.4 — Marcado ITTF y la lista LARC de gomas homologadas
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§ 3.4

Marcado ITTF y la lista LARC de gomas homologadas

Parte I · FundamentosCapítulo 33 min min de lectura

Para que una goma pueda usarse en competición bajo reglamento ITTF, debe cumplir dos condiciones simultáneas: figurar en la LARC (Listing of Approved Racket Coverings), la lista oficial de recubrimientos aprobados que la federación publica semestralmente, y llevar impreso sobre su superficie el logotipo oficial de la ITTF junto con el nombre del fabricante y el del modelo. Lo primero es el registro administrativo; lo segundo, la prueba física que el árbitro puede verificar sobre la pala.

El proceso que las conecta es la homologación. El fabricante somete cada modelo a un procedimiento que verifica parámetros como grosor de los picos, densidad superficial, color, fricción y composición química. Si el producto cumple, recibe el derecho al marcado y se incluye en la LARC del periodo siguiente. La homologación se renueva semestralmente.

Conviene aclarar lo que el marcado no significa, porque la confusión es frecuente. El logotipo ITTF no certifica la calidad de la goma en ningún sentido comparativo. No dice que sea rápida, ni lenta, ni apropiada para un nivel concreto. Dice únicamente que cumple los requisitos técnicos del reglamento. Una goma de iniciación y una profesional llevan exactamente el mismo logotipo. La homologación es un umbral, no una nota.

La lista LARC tiene una particularidad que sorprende a quien la consulta por primera vez: es temporal. Cada semestre aparecen modelos nuevos y desaparecen otros. Las razones son dos. La primera es económica: los fabricantes pagan por la renovación de cada modelo, y cuando un producto sale de catálogo dejan de renovarlo. La segunda es regulatoria: cuando el reglamento cambia —un nuevo requisito de visibilidad, una restricción química adicional—, los modelos que no se adapten se retiran.

La consecuencia directa es que una goma puede dejar de ser legal sin haber cambiado físicamente. Una goma comprada hace años puede encontrarse fuera de la LARC vigente el día del torneo, aunque en su momento fuera perfectamente legal. La regla operativa para quien compita es clara: la goma debe figurar en la LARC vigente el día del partido, no en la que estaba vigente el día de la compra. Antes de un torneo, la práctica prudente es consultar la versión actual —disponible en abierto en la web de la ITTF— y verificar que los modelos montados figuran en ella.

Existe además una zona intermedia que conviene registrar. Algunos fabricantes producen, para mercados internos, versiones no homologadas de sus modelos de referencia. Las variantes destinadas a equipos nacionales —como las versiones que se tratan en 5.9— no llevan marcado LARC porque no están pensadas para la venta internacional reglada. El jugador que adquiera una de estas versiones por canales paralelos está comprando una goma que, estrictamente, no puede jugar en torneo bajo el reglamento internacional.

El marcado impreso es lo que el árbitro inspecciona en el control de material. Si el logotipo está borrado por desgaste —algo habitual tras meses de juego y limpieza—, la pala puede ser rechazada aunque la goma sea idéntica a una perfectamente legal. El procedimiento de inspección se detalla en 3.6; las señales de desgaste que afectan al marcado, en 13.5.

Para el jugador de club sin pretensiones competitivas, el sistema opera en segundo plano: el mercado está dominado por fabricantes que producen pensando en la homologación, y prácticamente cualquier goma comprada en tienda generalista lleva el marcado sin que el comprador tenga que preocuparse. El impacto real de la LARC sobre el jugador recreativo frente al competidor se retoma en 3.7.