OPEN TT§ 3.3 — Colores de goma: de la regla roja/negra al multicolor actual
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§ 3.3

Colores de goma: de la regla roja/negra al multicolor actual

Parte I · FundamentosCapítulo 32 min min de lectura

Las dos caras de una pala que lleven goma deben ser de colores distintos y suficientemente contrastados. La sección 3.1 mencionó esta exigencia; conviene ahora explicar por qué existe, cómo ha evolucionado y qué margen deja al jugador.

La razón es táctica. A finales de los años setenta, algunos jugadores empezaron a montar una goma ofensiva en un lado y una de comportamiento invertido en el otro —picos largos o antispin, tipos que se desarrollan en el capítulo 6—, ambas del mismo color. Girando la pala en la mano entre golpes —técnica conocida como twiddling—, ocultaban con qué superficie golpeaban. El adversario no podía distinguir las caras y la bola salía, en la práctica, al azar. El problema era lo bastante grave como para forzar una reforma reglamentaria.

En 1983, la ITTF exigió que las dos caras fueran de colores «distintos», pero la redacción dejaba margen para la picaresca: rojo y granate son, en rigor, distintos. Tres años más tarde se cerró la brecha. El 1 de julio de 1986 entró en vigor la regla que fijaría la estampa del deporte durante treinta y cinco años: una cara roja, la otra negra. La distancia cromática entre ambos colores hacía imposible confundir las caras desde el otro lado de la mesa. La imagen roja y negra que la mayoría del público identifica con el tenis de mesa no es tradición: es una decisión reglamentaria con fecha concreta.

El 1 de octubre de 2021, tras aprobación en la asamblea de 2019, el reglamento amplió la paleta. La cara no negra puede ser ahora roja, azul, verde, violeta o rosa. Los cuatro colores nuevos se aprobaron tras pruebas de visibilidad en condiciones de competición; los fabricantes homologados solo pueden usar los tonos exactos que la ITTF publica como admisibles. La cara negra sigue siendo obligatoria en uno de los dos lados: un jugador puede llevar negro y verde, pero no verde y rojo.

Dos matices prácticos. El primero: no todos los modelos de goma están disponibles en los cinco colores. Muchas gomas siguen produciéndose solo en rojo y negro por razones industriales, y los colores nuevos se concentran en ciertos modelos de las marcas que han invertido en su fabricación. El jugador que quiera un modelo concreto en un color alternativo debe verificar que esa combinación exista. El segundo: si la pala lleva goma en una sola cara —caso habitual del penhold clásico, tratado en 1.7—, la madera desnuda del dorso debe estar pintada del color que corresponda para mantener la distinción visual. El reglamento no admite que la madera se muestre en su tono natural.

La regla se ocupa de lo visible —de lo que el adversario puede distinguir desde su lado de la mesa— y deja intacto lo que importa para el juego en sí: dentro de cualquier combinación cromática legal caben todas las gomas homologadas del catálogo. Esa homologación es el asunto de 3.4.