Stiga
DNA Platinum S.
La puerta de entrada blanda a una gama de gama alta. El mismo topsheet de alto agarre de la serie Platinum sobre una esponja tolerante que activa el efecto antes y perdona más.

Galería.
3 imágenesLa familia DNA Platinum es, hoy por hoy, el buque insignia de STIGA en el terreno de las gomas ofensivas. Dentro de ella conviven cuatro durezas —XH, H, M y S— pensadas para cubrir perfiles de juego muy distintos con una misma filosofía de construcción. La versión S (Soft) es la más blanda de las cuatro y, precisamente por ello, la más malentendida: no es una goma «para principiantes», sino la interpretación más tolerante y sensible de una gama claramente competitiva.
En esta review analizo qué ofrece realmente la DNA Platinum S, para quién tiene sentido y cómo se sitúa frente a alternativas directas del mercado.
Qué lugar ocupa la S dentro de la gama Platinum
STIGA presenta la serie DNA Platinum como su propuesta de gama alta desarrollada en Alemania y orientada al jugador ofensivo exigente. La lógica de la gama es sencilla y bien pensada: una misma base tecnológica —topsheet muy adherente y esponja de celda de potencia— declinada en cuatro durezas para que el jugador elija según su nivel de aceleración y su capacidad para «cargar» la goma.
Las versiones XH (Extra Hard) y H (Hard) apuntan al jugador de gran velocidad de brazo, capaz de comprimir esponjas muy duras y sacarles el máximo rendimiento en distancia media. La M (Medium) busca el equilibrio. Y la S (Soft) rebaja la dureza para ganar sensibilidad, tolerancia y facilidad de activación a media potencia.
Esta es la clave para entender la S: no compite en dureza con las gomas más agresivas del catálogo, sino que ofrece el mismo topsheet de alto agarre sobre una esponja más blanda y accesible. El resultado es una goma que activa antes su efecto de catapulta y que perdona más en el toque corto, sin renunciar del todo a la velocidad de la gama.
La tecnología PSC y qué implica en la práctica
STIGA denomina PSC (Power Sponge Cells) a la estructura de esponja de esta gama. Más allá del nombre comercial, lo relevante para el jugador es su comportamiento: una esponja de porosidad muy fina que, combinada con un topsheet de pimple corto y superficie delgada, deja espacio para grosores generosos —hasta 2,3 mm— y favorece trayectorias largas con un arco pronunciado en el topspin.
En términos prácticos, esto se traduce en dos rasgos que conviene destacar con honestidad. El primero es un arco de bola alto y controlable: la goma tiende a levantar la pelota con facilidad, lo que ayuda a pasar la red con margen en el topspin sobre bola cortada, una característica muy agradecida para el jugador que abre el punto con efecto liftado. El segundo es una respuesta lineal: a diferencia de algunas gomas europeas muy «explosivas», cuya catapulta se dispara de forma poco progresiva, la DNA Platinum S se percibe como una goma predecible, en la que la respuesta crece de manera proporcional a la fuerza que se le imprime. Es una virtud clara para el control y para el jugador que valora la repetibilidad por encima de la máxima potencia bruta.
Comportamiento en juego
Juego activo: topspin y contraataque
Sobre bola cortada, la S se comporta como cabría esperar de una goma blanda de gama alta: activa el efecto sin exigir una aceleración máxima, lo que la hace especialmente cómoda en el topspin de apertura y en el juego a media distancia. El agarre del topsheet es su punto fuerte más incuestionable; permite generar rotación abundante y afrontar bolas desde ángulos comprometidos.
En el contraataque cercano a la mesa, la combinación de esponja blanda y buen agarre facilita bloqueos activos y contras con efecto, donde el jugador nota que la goma «engancha» bien la pelota. A cambio, en distancia media-larga y a máxima potencia, no debe esperarse la misma velocidad terminal ni la misma sensación de dureza que ofrecen las versiones H o XH: la S sacrifica parte de ese techo de potencia a cambio de sensibilidad.
Juego pasivo: toque corto, dejadas y bloqueo
Aquí es donde la elección de la dureza blanda cobra pleno sentido. La mayor deformación de la esponja aporta un tacto más «asentado» en la bola corta, con una ventana de error más amplia en dejadas y flips. Para el jugador que sufre con gomas muy duras en el juego sobre la mesa, la S ofrece una transición mucho más amable sin renunciar al potencial ofensivo cuando el punto se abre.
Sensación general
La palabra que mejor resume la S es accesibilidad dentro de la gama alta. Es rápida, pero no intimidante; tiene efecto de sobra, pero no obliga a una técnica impecable para extraerlo. Esa combinación la hace una goma versátil, apta para un abanico amplio de estilos ofensivos.
Comparación con alternativas
Dentro de su categoría —esponja blanda de gama alta, alto agarre, respuesta lineal— la DNA Platinum S compite con referencias muy reconocidas. Frente a la Butterfly Tenergy 05, la Platinum S ofrece un agarre y una capacidad de rotación comparables, con una respuesta que tiende a ser más lineal y predecible y un efecto de catapulta algo menos explosivo. Para el jugador que busca consistencia, esa linealidad es un argumento a favor; para quien persigue la máxima chispa, la Tenergy conserva su carácter.
Frente a gomas del tipo Yasaka Rakza X Soft, la Platinum S se sitúa en un rango de dureza similar —quizá algo más blanda— ofreciendo una notable sensación de potencia para lo blanda que resulta. La conclusión es matizada: la Platinum S no reinventa la categoría, pero se coloca con solvencia entre las opciones de referencia, con la linealidad y el control como señas de identidad frente a rivales más explosivas.
Para qué tipo de jugador
La DNA Platinum S encaja especialmente bien en el jugador ofensivo de nivel intermedio o intermedio-alto que quiere una goma de gama alta sin la exigencia técnica de las versiones duras; en quien prioriza el efecto y el control sobre la máxima velocidad terminal; en el jugador de estilo liftado y de media distancia, que se beneficia del arco alto y de la activación temprana del efecto; y en quien busca una transición amable desde gomas más blandas o comerciales hacia una goma verdaderamente competitiva.
No es la elección más lógica para el pegador puro de gran aceleración que busca el máximo pundonor en distancia: ese perfil encontrará mejor acomodo en la M, la H o la XH.
A favor
- Agarre del topsheet sobresaliente, con generación de efecto muy solvente
- Respuesta lineal y predecible: un plus real para el control y la consistencia
- Arco de bola alto, cómodo en el topspin sobre bola cortada
- Buen comportamiento en el juego corto gracias a la esponja blanda
- Optimizada para bola ABS de plástico y homologada ITTF (hasta 2,3 mm)
En contra
- Menor techo de potencia que las versiones más duras de la propia gama (M, H, XH)
- Como toda esponja blanda de alto agarre, más sensible al efecto contrario en la recepción
- Precio de segmento de gama alta: conviene valorar si se van a aprovechar sus prestaciones
- El máximo agarre tiende a decaer con el uso intensivo (rasgo general de la categoría)
Con qué madera montarla
Al ser una goma ofensiva blanda y rápida, la DNA Platinum S casa bien con maderas ofensivas de control (Off / Off−) que aporten sensación, y también con maderas más rápidas si se busca reforzar la velocidad. La esponja blanda ya pone de su parte el arco y la tolerancia, de modo que una base con cierta direccionalidad ayuda a que el conjunto no resulte demasiado «esponjoso». La elección final dependerá del estilo y de lo que se monte en el reverso.
Montajes que funcionan
- Madera allround-ofensiva de 5 capas + DNA Platinum S 2,1 mm — conjunto de control con buen arco para construir el punto.Allround
- Madera de carbono inner (Off−) + DNA Platinum S 2,3 mm — velocidad extra sin perder la sensibilidad de la esponja blanda.Ofensiva
- DNA Platinum S 1,9–2,0 mm en el revés junto a una goma más dura en la derecha — control y agarre estables en la cara pasiva.Revés
Calificación por dimensiones
Gama alta sin la letra pequeña.
La DNA Platinum S es una goma coherente y bien resuelta: toma la base tecnológica de una gama netamente competitiva y la hace accesible mediante una esponja blanda que prima la sensibilidad, el control y la generación de efecto. No es la más rápida ni la más contundente de su familia —ni pretende serlo—, y ese es precisamente su acierto. Para el jugador ofensivo que valora la previsibilidad, el buen agarre y la comodidad en el juego corto sin renunciar a un potencial ofensivo serio, la S es una de las opciones más redondas de su categoría. El pegador de máxima potencia, en cambio, hará bien en mirar hacia arriba en la gama.