Open TT — The Community Ladder

Andro
Hexer Powergrip.

El tensor alemán que compite de tú a tú con la gama alta: velocidad y rotación de primer nivel, control fiable y una durabilidad muy por encima de la media.

ANDROGoma lisa · Ataque (OFF)Tensor ESN · Made in Germany
8.3/10
Veredicto Open TT
Prestaciones de gama alta con control y una durabilidad que la hacen de las más rentables de su segmento.
Goma Andro Hexer Powergrip con su packaging
Tipo
Goma lisa (pimples-in) de tensión, no adherente
Fabricación
ESN, «Made in Germany», optimizada para pelota de plástico
Topsheet
Caucho natural, superficie muy agarrada y ligeramente rugosa
Dureza de esponja
Media-dura (≈ 47,5° escala ESN)
Espesores
1,7 / 1,9 / 2,1 mm y máximo
Peso aproximado
≈ 50-51 g (hoja recortada)
Colores
Rojo y negro
Perfil de juego
Ofensivo (OFF), rotación y velocidad equilibradas
Precio orientativo
≈ 40-50 €

Galería.

2 imágenes

Cuando se habla de gomas de tensión de alto rendimiento, la conversación suele girar en torno a los nombres de siempre: las Tenergy y Dignics de Butterfly, o los tensores más celebrados de la escudería europea. En ese contexto tan competitivo, Andro lleva años defendiendo con solvencia su serie Hexer, y dentro de ella la Hexer Powergrip ocupa un lugar destacado como propuesta ofensiva de gama alta con un argumento que no todos sus rivales pueden esgrimir: prestaciones de primer nivel con una durabilidad notablemente mejor que la media del segmento.

La Powergrip no es una goma que busque impresionar por la vía del marketing, sino por su comportamiento sobre la mesa. Es un tensor «Made in Germany» de la familia ESN, pensado y optimizado desde el principio para la pelota de plástico, y con un carácter que combina un agarre excelente con una esponja media-dura orientada al juego ofensivo con recorrido.

Qué es y dónde encaja

Este análisis se apoya en las especificaciones de Andro y ESN, en las pruebas publicadas y en la valoración coincidente de un buen número de jugadores y reseñadores, no en semanas de uso personal con esta goma en concreto. La matización es especialmente pertinente aquí, porque el mayor argumento de la Powergrip —su durabilidad— es precisamente una cualidad que solo se aprecia con el uso prolongado: la reputación de longevidad que se recoge más abajo procede de ese consenso amplio, no de un desgaste medido en nuestras manos.

Tras la prohibición de los pegamentos rápidos, los fabricantes tuvieron que integrar de forma permanente en la goma el efecto de tensión que antes se aplicaba a mano antes de cada partido. La respuesta europea a ese reto vino en buena medida de ESN, el gran fabricante alemán que produce las esponjas y láminas de una parte enorme de los tensores del mercado, incluidas las que Andro monta en su serie Hexer. Hablar de un tensor ESN «Made in Germany» es, por tanto, hablar de una de las dos grandes escuelas del material moderno, la europea, frente a la japonesa de Butterfly.

La Hexer Powergrip es una goma lisa —pimples-in: superficie de contacto lisa y los pequeños salientes orientados hacia dentro, pegados a la esponja— del tipo que llamamos goma de tensión. El conjunto de lámina y esponja queda pretensado, como un trampolín cargado, de modo que devuelve la pelota con un plus de velocidad y salida sin que el jugador tenga que aportar toda la energía con el brazo.

Dentro de la propia serie Hexer, la Powergrip es la hermana más rápida y firme. La Hexer Grip, su compañera de gama, monta una esponja más blanda, ofrece más efecto catapulta a media potencia y se sitúa un peldaño por debajo en velocidad. Y para quien busque el carácter de la Powergrip con un tacto más amable existe la Powergrip SFX, con una esponja sensiblemente más blanda (≈ 42,5°).

Especificaciones que importan

Dureza de la esponja. La Powergrip monta una esponja de aproximadamente 47,5° en la escala ESN, un valor medio-duro que es hoy uno de los puntos más habituales del segmento ofensivo. Es lo bastante firme para sostener un juego de potencia y transmitir una sensación crujiente y directa en el impacto fuerte, pero sin llegar a la rigidez que castiga al jugador que no golpea siempre con calidad. Exige técnica, pero no es despiadada.

Topsheet muy agarrado. La lámina superior, de caucho natural y superficie ligeramente rugosa, ofrece un agarre excelente sin ser adherente. No es una goma pegajosa al estilo chino: su efecto nace de la fricción y la deformación en el impacto, no del pegado de la superficie. Ese agarre firme es lo que le permite «morder» la pelota con solvencia en el golpe con recorrido y generar una rotación abundante.

Optimización para la pelota de plástico. A diferencia de las gomas concebidas en la era del celuloide, la Powergrip se diseñó ya para la pelota de plástico de 40+ mm. No arrastra, por tanto, la penalización de rendimiento que sufren los tensores de generación anterior con la bola actual.

Comportamiento en juego

El rasgo que mejor define a la Powergrip es su equilibrio entre velocidad y rotación con una sensación firme y crujiente. En el topspin con recorrido —el loop y el loop-drive de media distancia— la goma se mueve en su terreno natural: responde con una salida rápida, un agarre firme y una rotación abundante, con esa sensación de bola cargada que recuerda al efecto del viejo pegamento rápido.

Frente a una goma de arco muy curvo como la Tenergy 05, la Powergrip dibuja una trayectoria algo más directa y tensa. No es tan «saltarina» ni tan curva, lo que la hace un poco más previsible y le da un punto extra de velocidad percibida, a costa de un margen sobre la red algo menor. Es una diferencia de carácter más que de nivel.

Un punto en el que la goma destaca con claridad es el control. Pese a ser un tensor ofensivo de gama alta, su esponja media-dura y su agarre le dan una estabilidad notable: la bola va donde el jugador la manda, y esa firmeza reduce la sensación de que la goma «se dispara» sola en los golpes complicados. En el contraataque y el bloqueo, la firmeza de la esponja absorbe bien el efecto entrante y se mantiene estable frente a bolas rotadas; en el juego corto y de toque, limita el rebote incontrolado y facilita los drops y las dejadas.

Ahora bien, la honestidad obliga a señalar un matiz. La Powergrip pide técnica y velocidad de brazo. Su esponja firme y su carácter directo dan lo mejor de sí cuando el jugador golpea con calidad y acelera de verdad la bola; al jugador de brazo lento le costará activar el efecto catapulta de la esponja. No es una goma de iniciación.

La durabilidad como argumento diferencial

Merece un apartado propio porque es, probablemente, el mayor argumento comercial de la Powergrip. En un segmento donde la vida útil corta es una queja recurrente —el talón de Aquiles clásico de las Tenergy—, la Powergrip goza de una reputación de durabilidad claramente superior a la media: mantiene sus prestaciones durante bastante más tiempo antes de acusar la pérdida de elasticidad de la esponja.

Este factor cambia el cálculo de rentabilidad. Una goma que rinde a gran nivel y además dura más ofrece un coste por hora de juego mucho más favorable que un tensor de prestaciones similares pero de vida corta. Para el jugador que entrena muchas horas y no quiere estar cambiando de goma cada pocas semanas, la Powergrip es una de las opciones más sensatas de su categoría.

A favor

  • Equilibrio entre velocidad y rotación, con un techo ofensivo de gama alta.
  • Control y estabilidad notables para tratarse de un tensor rápido: la bola va donde se la manda.
  • Durabilidad muy por encima de la media, su gran argumento diferencial y de rentabilidad.
  • Agarre excelente de la lámina, que genera rotación abundante en el golpe con recorrido.
  • Optimizada de origen para la pelota de plástico, sin la penalización de generaciones anteriores.
  • Buen comportamiento en bloqueo y juego corto gracias a la firmeza de la esponja.
  • Relación calidad-precio favorable frente a los tensores japoneses de referencia.

En contra

  • Exige técnica y velocidad de brazo: no da su mejor versión al jugador de golpe lento.
  • Arco menos generoso que el de una 05: algo menos de margen sobre la red y de efecto «mágico» curvo.
  • No es goma de iniciación: sigue siendo un tensor rápido de gama alta.
  • Menos efecto de punta que las gomas adherentes en el juego de toque puro.
  • Peso medio, no de los más ligeros del segmento.

¿Para qué jugador está pensada?

La Andro Hexer Powergrip tiene un destinatario claro: el jugador ofensivo de nivel intermedio-avanzado o avanzado que basa su juego en el topspin de media distancia, el loop-drive y el contraataque, y que golpea con calidad y velocidad de brazo. Es una goma para quien quiere velocidad y rotación de gama alta pero valora por encima de todo el control, la previsibilidad y la durabilidad, y prefiere una trayectoria algo más tensa que el arco muy curvo de los tensores más «saltarines».

Funciona bien tanto en el derecho como en el revés, aunque su carácter firme y su techo ofensivo la hacen especialmente lógica en el derecho de un atacante que golpea fuerte. En el revés rinde con solvencia para quien tenga un revés activo; el jugador que prioriza el control en ese lado quizá encuentre más comodidad en la Hexer Grip o en la Powergrip SFX, más blandas. No es, en cambio, la elección para el jugador de iniciación ni para quien persiga el efecto adherente de las gomas chinas.

Combinaciones recomendadas

Montajes recomendados

  • Sobre una madera ofensiva de control como la Andro Rasanter R53 o una all+ equilibrada, la Powergrip da un derecho rápido y fiable sin dispararse.Derecho ofensivo
  • En el revés activo, en 1,9 mm, gana un punto de control y colocación a costa de algo de velocidad.Revés
  • Para quien busca el mismo carácter con más comodidad, la Powergrip SFX (≈ 42,5°) o la Hexer Grip, más blandas, son la alternativa lógica.Alternativa más blanda

Valoraciones

Calificación por dimensiones

Velocidad8.5/10
Rotación8.5/10
Control8.5/10
Durabilidad9.5/10
Relación calidad-precio8.5/10

Comparación con alternativas

La comparación inevitable dentro del propio catálogo es con la Andro Rasanter, la serie superior de la marca. Frente a una Rasanter R47 —del mismo entorno de dureza—, la Powergrip suele percibirse como algo más accesible y controlable, mientras que la Rasanter apunta a un techo de potencia y sensación aún más alto y a un jugador más exigente.

Frente a la referencia universal del segmento, la Butterfly Tenergy 05, la diferencia es de carácter y de rentabilidad. La Tenergy ofrece un arco más alto y curvo y esa sensación viva y algo «mágica» en la rotación, pero acusa una durabilidad corta y un precio más alto. La Powergrip responde con una trayectoria más directa, un control muy sólido y, sobre todo, una durabilidad bastante mejor por menos dinero. En un plano más general, compite en el nutrido terreno de los tensores europeos ESN de dureza media-alta —las Evolution de Tibhar, entre otras—; su argumento para destacar es precisamente la combinación de un control fiable con una durabilidad por encima de la media.

Veredicto

Gama alta sin fuegos artificiales — y que dura.

La Hexer Powergrip no se apoya en un nombre legendario: se justifica sobre la mesa. Equilibra velocidad y rotación, ofrece un control notable para lo rápida que es y añade una durabilidad que la coloca entre las opciones más rentables de su categoría, a un precio más contenido que el de los tensores japoneses de referencia. Pide técnica y velocidad de brazo, y renuncia al arco muy curvo de una 05 a cambio de una trayectoria más directa y previsible.

8.3/10
Recomendadapara el jugador ofensivo de nivel intermedio-avanzado que golpea con calidad y valora el control, la fiabilidad y la durabilidad tanto como la potencia